21 feb. 2010

Shadows, cine con causa





Shadows es la segunda película que veo de John Cassavetes, y al igual que pasara con la primera, A Woman under the Influence, ha sido un impacto revitalizante o, dicho de otro modo, a supuesto un hecho artístico trascendente en mí.

La historia de como llegué a conocer la obra de este director es, sin duda, mucho menos interesante que lo que se puede contar de sus películas. Ayer vi la primera de su filmografía: Shadows, un film improvisado realizado en 1959 que toma como escenario las bulliciosas calles de Manhattan. El chute de vitalidad que supone esta película es un placer que recomiendo a cualquier persona aficionada al "cine sin palomitas".

La película es lo más parecido a una pieza de jazz-cinematográfica, es el mismo concepto de improvisación aplicado al séptimo arte. No es casualidad que toda la película esté acompañada por una magnífica banda sonora compuesta de buenas dosis de Charles Mingus, sólos de trompeta, saxos y mucha electricidad.

Sin duda Shadows es cine eléctrico, sin filtros ni resistencias, que llega en estado puro y así lo sentimos; como una descarga brutal. Hace un tiempo que vengo explicando a mis amig@s, conocid@s y familiares, mi manera de entender el "cine excelso". Es muy sencillo, para que éste se dé, deben conjugarse bien cinco aspectos fundamentales que a mi juicio son:

- buena fotografía
- buen guión
- buenas interpretaciones
- buena banda sonora
- tema universal: amor, muerte, soledad, etc...

Cuando los cinco se dan en una misma película... ya saben, para mí eso es el "cine excelso". En Shadows confluyen todos con el añadido de que ha sido filmada con una cierta improvisación (supongo que por definición siempre debemos desconfiar de la improvisación en el cine). En ella se abordan grandes temas como la soledad, el fracaso o la discriminación racial en la sociedad norteamericana de finales de los 50. Lo que se aborda fundamentalmente son las tribulaciones propias de la existencia cuando uno no sabe a dónde se dirige, con quién va y por qué lo hace.

Las interpretaciones son memorables, la mayor parte del reparto son actores amateurs; impresionante Lelia Goldoni, que borda los efluvios de la esencia femenina. Me quedo sorprendido y maravillado con el cine sencillo, directo y callejero de este gran director casi desconocido para mi hace muy poco. Sus películas, además, tienen un cierto valor antropólogico en tanto que muestran sin distorsiones ni refinamientos la manera de ser de esa desconocida clase media baja o lumpemproletariado yanqui.

Entiendo ahora que John Cassavetes sea considerado com el padre del cine independiente norteamericano. Su cine se convierte en una causa; la promoción y defensa de la cotidianeidad y sus entrañas, sin pompa ni glamour. Como todas las buenas causas, merece mis aplausos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gran actriz, efectivamente, Gena Rowlands..........pero desgraciadamente no figura en el reparto de "Shadows"

Sebastià Sala López dijo...

Gracias anónimo, te agradezco mucho la observación y, sobre todo, lamento haber estado más de dos años equivocado. Además, el trabajo de Lelia Goldoni merece un reconocimiento. Un saludo!