31 ago. 2014

Mujeres, personas y cuerpos





A menudo, dirigir toda la inquina e indignación hacia la sociedad y hacia la masculinidad que pre-conforma una cultura como la nuestra, resulta, sino vano, del todo contraproducente, por aquello a lo que apuntaba Susan George cuando decía que intentar intimidar y avergonzar a la gente para que cambie produce justamente el efecto contrario. Hace poco, un buen amigo me ayudó a precisar con bastante exactitud algo a lo que hacía tiempo venía dándole vueltas. ¿Cómo educaría a mi hija para prevenirla de una sociedad machista y patriarcal? ¿Qué le diría? Lo que yo le explicaría es que la mujer también tiene retos importantes a los que hacer frente, como mujer y para la mujer (las presentes y las futuras). Le enseñaría desde muy pequeña una distinción fundamental. Que lo más importante para evitar la violencia, la brutalidad, la prepotencia de los hombres en el futuro es aprender a sentirse valorada como persona, antes que deseada como mujer -en tanto que un cuerpo, una vulva, un placer más para su disfrute-. Soy consciente que no sería una tarea fácil, pero tendría la fuerza y confianza suficientes para persistir en ese ejemplo. Pues estoy convencido de que es algo factible, real. Una conquista posible.

-Que tu valor delimite su deseo. Que su deseo no defina tu valor.-



16 nov. 2013

A MANUEL D.




Este poema va dedicado a todos los comunistas catalanes que, como Manuel Delgado, están virando hacia una forma extraña de comunismo independentista/nacionalista/soberanista catalán.


¡Oh! todopoderoso Manuel Delgado,
tú que estás en los altares
ilumínanos con tu sa-bi-du-rí-a
a nosotros
pobres trabajadores mortales
que vagamos sin rumbo
por el mundo de los vivos.

Señálanos
con tu prodigioso olfato de chamán,
de dónde proviene ese hedor putrefacto
que parece anidar en nuestra casa.

Todo lo trastoca
volviendo incauto al más cauto
y excéntrico al que antes había sido humilde;
el que antes fue un buen trabajador
es ahora un parlanchín impenitente
que recita los más dulces poemas
invocándonos a revoluciones vip.

¡Oh! Manuel Delgado,
¿qué revolución es esa
donde todos bailan y beben

después de haber decapitado a la Verdad?
¿Es esa nuestra revolución?

Dicen, oh, todopoderoso,
que nada entendemos,
que no comprendemos
los designios ocultos que nos aguarda
el destino que-sólo-quieren-algunos.

¿Pero acaso eso es posible?
¿No nos dijo la Ciencia-Comunista
que nada estaba escrito
que nada había
que la Razón-Histórica no pudiera
por sí misma desentrañar?

Escúchanos, por favor,
y pon fin a este hedor insoportable
que tanto nos divide
y que no nos deja trabajar en paz.

Dinos, por fin,
chamán de chamanes,
¡oh! basurero de la historia,
que no nos confundirás más.