28 nov. 2009

Una breve justificación

 
Palabrisea es la conjugación imposible de un verbo que no existe, de un verbo fantástico que casualmente he imaginado. También, y porqué no decirlo, es una alusión homérica que sirve para describir el sino de unas palabras alborotadas que, cómo Odiseo, deben volver a su Ítaca para cobrar pleno sentido. Es, por tanto, mi particular forma de evocar un espacio de infinitos orígenes donde la palabra, contenida o continente, es protagonista. Son acción y espacio donde no rige ninguna religión, donde no se admite otra creencia que no sea la de la palabra. Pero las palabras que aquí se van a encontrar sólo cobran pleno sentido si se contrastan con el mundo de las ideas que a su vez las posibilitan; un mundo lleno de espejismos y trampas, un mundo que hay que saber interpretar para poder llegar a mejorar con ellas nuestras vidas. Pienso que de eso se trata, de aprender la difícil tarea que supone domeñar nuestras emociones para que estas se puedan transformar en actos, tanto da si son grandes o pequeños, cuyo único compromiso sea el del beneficio colectivo. 

3 comentarios:

àngels dijo...

Francesc: ja has fet el primer pas. Ara no t'aturis. Enhorabona. Tens coses per difondre, per dir, per pensar i per comapartir. Gràcies per Palabrisea, i espero que de la llavor en surtin fruits magnífics, per al benefici col.lectiu. Una abraçada!

Sebastián Sala dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sebastián Sala dijo...

Gràcies per animar-me Àngels, espero poder dedicar tot el temps que es mereix aquesta iniciativa.
Una abraçada!