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16 may 2012

Una síntesis a la dialéctica de clases



Por arriba, tenemos a las castas dominantes que viven por, para y de los bienes materiales. Por abajo, tenemos al pueblo que sufre directamente la opresión de las castas dominantes y que se ve empujado al ejercicio legítimo de alienación en todas sus diversas formas. En el medio, hay una mezcla de oprimidos, cuasi oprimidos y cuasi libres que disfruta de pseudo privilegios en tanto que no se ven empujados directamente a «nada» en concreto. Los de arriba carecen de cualquier tipo de emoción y sólo quieren gobernar para perpetuar, cuando no mejorar, su poder -real simbólico-. Los de abajo y del medio, en tanto que sufren injustamente las consecuencias indeseadas del azaroso arbitrio, sufren, y por lo tanto sienten, y como sienten, tienden siempre a alguna forma de conflicto. El principio resultante de todos esto es que los pocos de arriba gozan de una lucha aparentemente feliz y psicopática (pues su felicidad se basa, precisamente, en lo aparente de la felicidad y no en lo sustancial de la misma,  sin importarles lo que es bueno o malo, ni lo que está bien o mal, para la mayoría), mientras que los muchos de abajo y del medio sufren la discordia de las pasiones humanas pero viven la vida de forma mucho más acorde a nuestra naturaleza -pues vivir conforme a nuestras emociones es verdadero arquetipo de vida-. Las cosas materiales no atribuyen cualidades humanas a quienes las poseen, mientras que la práctica de unos determinados valores sí que humaniza a quienes los promueven.


1 sept 2010

Poetas




Los poetas, qué somos los poetas sino sensibilidades atravesadas por la vida!



7 ago 2010

Canto para Briseida




Briseida,
no te conozco todavía
pero pienso en ti, en cómo serás;
adivino en tus ojos
el fulgor de una belleza repentina.
No serás nunca diosa ni princesa,
en la tierra todo son mentiras.
Hoy tu madre está ausente,
aún no conozco el tacto de su piel
ni reconocer puedo el aliento de su voz.
Su rostro tampoco puedo dibujarlo
aunque en sueños a veces lo imagino,
en él puedo verte,
o eso quisiera!
Sé que serás, al menos,
lo más querido por mi corazón
hoy afligido y expectante;
serás, como el pasto verde y fresco,
su mejor y más tierno alimento.
Oh, Briseida,
eres como un canto de sirenas
en esta odisea que es la vida terrenal,
abrupta como colinas escarpadas
y sobretodo incierta como el hado inescrutable.
Recordaré este momento,
como un momento pretérito y fecundo,
porque mañana, quién sabe cuándo,
te meceré en mis brazos
embelesado de amor.
Serás,
oh, mi querida Briseida,
fértil en futuros bienaventurados
y diestra en la danza
que sólo enseña la felicidad.
Ama, ama por encima de todas las cosas,
ése, ése es mi único consejo!
Sólo el amor puede conducirte
por la senda de la vida verdadera.
Pero, por ahora, tengo que dejarte,
dejar este sueño tengo porque,
como ya sabes,
esto tan sólo es sueño;
un ensueño de ti,
Briseida,
la niña más bella que imaginar puedo
y la vida , la vida que tanto anhelo!